viernes, 6 de febrero de 2009

Didácticas especiales

Hola a todos.
Una vez más, mi materia no fue contemplada en los recursos de la semana; lo cual agradezco porque el reto para cumplir con la actividad fue mayor y disfruté haciendo la búsqueda con entera libertad.
En Internet hay muchas páginas sobre teatro, sin embargo la mayoría no pasa de presentar infinidad de ejercicios lúdicos que ya todos los teatreros conocemos, adaptamos y usamos con diversos objetivos.
Y en esta búsqueda regresé a mis orígenes: mis maestros, amigos y presencias permanentes en mi vida. Retomé a algunos de los teóricos más importantes en el teatro: Constantin Stanislavski, Meyerhold, Artaud, Barba… y podía haber invitado a Diderot, a Piscator, a Gordon Craig, a Brecht, a Tairov… pero el formato es insuficiente. Además elegir es siempre sacrificar algo.
El teatro es un arte incluyente que abarca aspectos de todas las artes, de otras disciplinas y de otras ciencias (física, psicología, etc.) como ya he mencionado en otras ocasiones en este espacio. El actor debe entrenarse en todas ellas si quiere ser profesional, pues se pone en juego todo lo que se es, lo más técnico y lo más íntimo. Es un acto de fe y de uso del pensamiento crítico y reflexivo, de la observación y de la introspección, de sujeción a reglas y de libertad.
Hay mucho de arte, de labor artesanal y de ciencia; de trabajo de experimentación en el laboratorio teatral para validar teorías, para obtener resultados. Es una labor de filigrana que debe ser respetada y no acercarse sin conocimiento de causa.
Y como dicen por allí: “El teatro es iniciático. Sólo se puede entender si se practica y se estudia eternamente.”